Para definir los futuros de la educación, nuestra propuesta se define como: “Defensa de la libertad”. Texto escrito en Cuadernos americanos. Año VI, vol. XXXVI, núm. 6, noviembre-diciembre de 1947 por el Maestro Germán Arciniegas con motivo de la realización en México de la II Conferencia General de la UNESCO.
“En la evolución política del mundo, los trabajadores intelectuales tienen una misión, que reclama sus desvelos: la de iluminar los caminos de la justicia a través de un nuevo humanismo que se acerque a las fuentes de las desventuras sociales y proponga soluciones venturosas. Pero esa misión, que a ellos tiene asignada la naturaleza de sus labores, no puede cumplirse ni bajo la presión violenta de la demagogia, ni en forma dirigida por las dictaduras. Hay elementos en la organización de los estados, como el ejército, que tienen señalado un campo particular de acción, fuera del cual su actividad fatalmente se resuelve en la opresión de los ciudadanos.
Tiene la UNESCO por destino unir a los escritores, sabios, artistas, profesores de toda la tierra en una agrupación cordial y comprensiva que permita participar a otros hombres del goce de sus obras y ponga en contacto culturas hasta hoy separadas por abismos de ignorancia e incomprensión. Se trata por medio de sus organismos, de que la ciencia, el arte y las letras dilaten sus esferas de influencia sobre todas las naciones. Esto, cuando menos, en días tan inciertos como los que vivimos, constituyen una esperanza de todas las gentes de buena voluntad. Pero, naturalmente, punto esencial para que tan altos propósitos se cumplan es el mantenimiento de las libertades que han servido de base al trabajo intelectual de nuestro tiempo. Por eso, una carta fundamental que reconozca y proclame la vigencia de esas libertades en el mundo, nos parece que debería ser el punto de partida de todo futuro desarrollo de la UNESCO”. (Arciniegas, 1947, p. 71)