PROPUESTA DE EVALUACIÓN DE ALUMNOS ANTE EL CONFINAMIENTO.

Los padres de familia de los alumnos de educación básica deben participar en la evaluación formativa.

Dr. ENRIQUE RENTERÍA CASTRO.

Las autoridades sanitarias y de educación están planteando el retorno a clases en fechas próximas, una duda que está latente para aquellas escuelas que se incorporen próximamente al inicio del siguiente ciclo escolar. La gran pregunta es: ¿Cómo se calificará a los alumnos? ¿Qué medidas implementan las escuelas para garantizar la salud mental de alumnos y docentes en los procesos de evaluación? ¿Qué proceso de evaluación se propone; por parte de las autoridades educativas?

Algunos especialistas han realizado reflexiones importantes para el proceso sustantivo de la evaluación en las escuelas.

La Mtra. Silvia Schmelkes, vicerrectora de la Universidad Iberoamericana expone lo siguiente: “..Es de reconocer que la Secretaría de Educación Pública (SEP) haya lanzado el programa «Aprende en casa’», en un esfuerzo por tratar que el déficit de aprendizaje en las y los estudiantes no sea tan grande como cabe esperar, al no poderse retomar las clases presenciales por la pandemia del coronavirus.”

Al analizar este programa de clases por televisión e internet de la SEP, para los niveles de preescolar, primaria, secundaria y bachillerato, comentó que ella hubiera esperado que no se recurriera a la evaluación, pues ésta añade angustia y estrés a las y los alumnos y, sobre todo, a sus familiares, en una situación por la contingencia que ya de por sí es bastante estresante.

Dicho lo anterior, opinó que este ciclo escolar tendría que definirse como “excepcional”, y en virtud de ello, “todos los alumnos y alumnas tendrían que poder pasar de grado”.

Debemos reconocer que la COVID-19 logró en unos días lo que las reformas educativas desde hace 27 años no han podido lograr: promover el uso de las tecnologías de información y comunicación en los diferentes niveles educativos para la enseñanza y aprendizaje.

Sin embargo esta acción emergente está generando improvisaciones y descontextualización de los principales conceptos sobre Pedagogía Virtual, y principalmente sobre la misma normatividad legislativa del sistema educativo.

Afirmar que las aplicaciones ZOOM y WhatsApp son plataformas que permiten lograr exitosamente los procesos de enseñanza aprendizaje y que la educación por internet es una modalidad denominada Educación a Distancia, son proposiciones que deben ser definidas y contextualizadas para no desvirtuar el enfoque científico que ha logrado avanzar la Educación, la Pedagogía y la Didáctica.

El ciclo escolar se conceptualiza como excepcional, por tal motivo, no puede imponerse la normatividad que está contemplada para las clases presenciales en situación de normalidad, que podemos definirlo como un sistema educacional, con información escasa pero ordenada y estructurada por patrones, temas y programas fragmentados y clasificados. Se trata, naturalmente, de un ambiente. Ante el actual escenario es urgente que nuestras instituciones educativas advierten que ahora se libra un debate social entre esos ambientes, creados por medios distintos de la palabra impresa. El aula lleva a cabo una lucha vital por la supervivencia con el mundo exterior, fuertemente penetrante, creado por los nuevos medios informativos. La educación debe apartarse de la instrucción por contenidos, dejar las unidades temáticas e ir hacia el descubrimiento, hacia el sondeo, la exploración y el reconocimiento del lenguaje como discurso, como diálogo para aprender a aprender, para aprender a hacer y para aprender a ser. Hoy, los estudiantes, rechazan las metas; quieren desempeñar roles. Es decir, compromiso total.

Cabe recordar que en la Nueva Escuela Mexicana, el currículo obligatorio se organiza en tres campos de Formación Académica: Lenguaje y Comunicación, Pensamiento Matemático, Comprensión del Mundo Natural y Social. Así como en tres áreas del Desarrollo Personal y Social: Artes, Educación Física, Educación Socioemocional.

La educación socioemocional juega un papel relevante ante la pandemia, para el logro de aprendizjaes porque contribuye a que los alumnos tengan trayectorias escolares exitosas, la educación socioemocional propone el desarrollo de habilidades para el desarrollo de la persona que le permitan ejercer la responsabilidad, de manera libre, influyente solidaria; practicar la perseverancia y la resiliencia en diversos entornos. Así como respetarse a sí mismos y a los demas; acatar acuerdos y reglas de manera asertiva, expresar sus emociones y sentimientos en forma adecuada y respetar los de sus compañeros.

También debemos distinguir los aspectos referentes a la medición de los aprendizajes logrados por el alumno (calificaciones del ciclo escolar) y lo referente a la evaluación del sistema educativo en conjunto; que obligará a los docentes y directores a replantaer los siguientes temas:

Impulsar programas educativos de atención prioritaria para poblaciones en situación de desventaja acumulada, como personas con discapacidades, migrantes, refugiados y desplazados, pueblos indígenas, entre otras.

Rediseñar el contenido curricular esencial y equilibrado. Priorizar algunos contenidos educativos clave durante la emergencia, dado que para la mayoría de los estados no será factible la cobertura completa de los currículos. Dar espacio y lineamientos para la actividad física, la relajación, el autoconocimiento, la contención y el entretenimiento.

Por tanto el Instituto de Certificación de Competencias y Saberes Adquiridos propone que los principales responsables de emitir juicios para la evaluación de los alumnos son las madres y padres de familia que han sido los responsables directos de coordinar y dirigir las actividades para aprender en casa. Sustentando nuestra propuesta en el contenido de los siguientes Artículos de la Constitución Política de Los Estados Unidos Mexicanos.

Artículo  31. Son obligaciones de los mexicanos: Fracción I. Ser responsables de que sus hijas, hijos o pupilos menores de dieciocho años concurran a las escuelas, para recibir la educación obligatoria y, en su caso, reciban la militar, en los términos que establezca la ley, así como participar en su proceso educativo, al revisar su progreso y desempeño, velando siempre por su bienestar y desarrollo; Artículo Tercero Constitucional Fracción II inciso c) Contribuirá a la mejor convivencia humana, a fin de fortalecer el aprecio y respeto por la naturaleza, la diversidad cultural, la dignidad de la persona, la integridad de las familias, la convicción del interés general de la sociedad, los ideales de fraternidad e igualdad de derechos de todos, evitando los privilegios de razas, de religión, de grupos, de sexos o de individuos; incisos h) e i) y los Artículos Transitorios: Décimo séptimo. Y de la Ley General de Educación: Título Primero Del derecho a la educación Capítulo I Disposiciones generales. Artículo 3; Artículo 6. Capítulo IV De la orientación integral. Artículo 18. Fracción VI. Artículo 21. Artículo 38 Fracción XVII y XVIII.

Para concluir cito una valiosa reflexión que realiza Elisa Guerra: “…Ni padres ni maestros perdemos credibilidad si compartimos la labor educativa, y el principal recipiente de los beneficios de esta colaboración es cada niño.  Si algo deberíamos dejar ir en la pandemia, es ese antagonismo paralizante entre padres y maestros, entre la casa y la escuela. Las respuestas educativas más exitosas en esta crisis serán aquellas donde, independientemente de las estrategias pedagógicas adoptadas, exista un clima de confianza, calidez y colaboración entre maestros, padres, y niños.  

Publicado por drenriquerenteria

Interés por construir grupos de trabajo e investigación sobre temas de Pedagogía, Ciencia, Educación para el Desarrollo Sostenible.

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